Por fin llegó Valar Dohaeris, el estreno de la tercera temporada de Juego de Tronos. La serie más pirateada de la televisión (aunque eso no le preocupa al presidente de la HBO, Michael Lombardo), la largamente esperada por los fans de la saga Canción de Hielo y Fuego. Google+, Facebook y Twitter ardiendo esta semana con tráilers y comentarios. Y el regreso se puede resumir en una palabra:
Decepción.
A estas alturas ya llevamos 21 episodios vistos de una serie muy recomendable (no sólo para los fans de las obras de George R. R. Martin), que tiene detrás a la cadena de pago HBO, volcada con medios y dinero en una producción basada en una narración sobresaliente… Pero no, no voy a rasgarme las vestiduras por un episodio malo. Seguiré viendo los capítulos restantes (y, seguramente, resto de temporadas). Las expectativas eran altas, con lo cual la decepción ha sido considerable.







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