Los Emmy 2014 coronan a Breaking Bad

Breaking Bad es historia de la televisión

La 66ª edición de los premios Emmy 2014 han coronado, muy merecidamente, esa obra maestra de la televisión llamada Breaking Bad. Se lleva cinco de los premios más codiciados: Bryan Cranston como mejor actor por su legendario Walter White, Anna Gunn (Skyler White) como mejor actriz, Aaron Paul (Jesse Pinkman) fue el mejor actor de reparto, el mejor guión se lo lleva Moira Walley-Beckett por el sublime episodio Ozymandias y la corona a la mejor serie dramática acabó en manos del equipo de Vince Gilligan. Y prácticamente todo el mundo aplaude el criterio de los máximos galardones de la televisión estadounidense.

Breaking Bad. Sin lugar a dudas, de las mejores series de la historia de la televisión

Breaking Bad. Sin lugar a dudas, de las mejores series de la historia de la televisión.

Quién me iba a decir cuando empecé a ver en la tele, allá por enero de 2008, que lo que parecía una serie impregnada de duro humor negro, con un señor con barba y en calzoncillos en medio del desierto de New Mexico apuntando con un revólver a la cámara, se convertiría en un referente de la historia de la televisión, una perfecta sinfonía donde el guión, la dirección y el elenco de intérpretes esculpirían un profundo drama donde todos nos podemos identificar, con un hilo argumental donde encajan perfectamente, como un reloj suizo, todos los cabos, todas las tramas.

Breaking Bad contra True Detective

Los cinco Emmy ganados por Breaking Bad recientemente tienen doble mérito debido a que también competían series de altísimo nivel como la magistral True Detective, protagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrelson, escrita por Nic Pizzolatto y dirigida por Cary Joji Fukunaga, serie que finalmente sólo se llevó el Emmy a mejor dirección. Fue polémica la decisión de HBO de incluir a True Detective dentro de la categoría de serie dramática cuando, en realidad, caería dentro del apartado miniserie. En este blog he hablado mucho de True Detective y no me canso nunca de recomendarla.

El equipo de Breaking Bad gana Emmy 2014 a mejor serie dramática

El equipo de Breaking Bad gana Emmy 2014 a mejor serie dramática,

Competían también, pero en distinta categoría, Fargo, la magnífica producción de FX, con un destacado Billy Bob Thornton que al final se llevó el galardón a mejor miniserie. Y la que salió peor parada fue la exitosa serie de HBO Juego de Tronos, que no se llevó ninguno de los premios importantes (aunque ganó dos premios de las categorías artísticas).

Hablar de series de televisión es equivalente a hablar de cine, de libros, de arte. De cultura

Breaking Bad y la nueva Edad de Oro de la ficción televisiva

Ahora parece que existe unanimidad en considerar a Breaking Bad como una serie que hay que ver, reinando en el Olimpo de las series junto a The WireLos Soprano. En su segunda temporada aún seguía la serie de AMC sobre los traficantes de metanfetamina de Albuquerque sin tener demasiado público, pero legiones de seriéfilos se engancharon y se pusieron al día con la tercera temporada (qué sería de un seriéfilo si no existieran los maratones de verano, ¿verdad?). Pero, ¿qué hace de Breaking Bad una serie de tanto éxito por parte de público y crítica?

Mucho, muchísimo se ha escrito sobre Breaking Bad. La producción de AMC tiene muchas lecturas pero, por encima de todo, ha conseguido algo impensable hace diez años. Breaking Bad, junto a The WireLos Soprano y otras producciones más recientes como True Detective, han conseguido ennoblecer a las series de televisión que ya han dejado, desde hace tiempo, de pertenecer a una categoría inferior. Hablar de series de televisión es equivalente a hablar de cine, de libros, de arte. De cultura. Dime qué series ves y te diré en qué estrato cultural te mueves.

Hablar de televisión no es sólo hablar de la telebasura. Es verdad que la televisión ha involucionado en la mayoría de vertientes con los horrendos programas de telerrealidad, los ridículos concursos, las tertulias donde tiene cabida cualquier exaltado sin cultura y los programas deportivos cercanos a un puesto de feria. Pero hay que destacar que la pequeña pantalla ha evolucionado con la ficción televisiva, pasando de los tediosos procedimentales de los 70, 80 y 90 hasta llegar a las contundentes historias con continuidad como Los Soprano (que fue pionera) o de las interminables y monótonas sitcom a atrevidas comedias como CommunityArrested Development. Porque el público seriéfilo (que no teléfilo) ha evolucionado: cuando pruebas un buen foie ya no pides mortadela…

Walter White y Heisenberg

En las series hasta finales de los noventa había una clara separación entre el bien y el mal, con personajes muy definidos y claramente perfilados a ambos lados de la línea oscura. Luego aparecieron personajes complejos como Tony Soprano, los Fisher de A dos metros bajo tierra, Omar Little y los narcos en The Wire, el detective John Luther. Pero el personaje que ha abierto brecha en el horizonte seriéflo ha sido Walter White.

Breaking Bad nos hace reflexionar sobre la naturaleza humana.

Breaking Bad nos hace reflexionar sobre la naturaleza humana.

Breaking Bad nos ha hecho partícipes, cómplices, de un descenso a los infiernos.

Bryan Cranston y su personaje Walter White (junto al alter ego Heisenberg), ha abierto el camino que nos ha hecho partícipes, cómplices, de un descenso a los infiernos. Alguien podría argumentar que Dexter Morgan fue quien, verdaderamente, hizo a los espectadores simpatizar por un asesino. O incluso Tony Soprano. Pero no, no es así, porque Tony Soprano es un villano al 100 % por el que no se puede sentir la menor simpatía y Dexter Morgan es, sencillamente, un loco, un enfermo mental. Walter White… Walter es un genio cabal con el que todo el mundo simpatiza al principio y con el que todo el mundo siente su sufrimiento como propio. Pero Walter está en caída libre desde el piloto y su descenso hacia las cloacas morales, aún gradual, es imparable. Walter White es metáfora de la naturaleza humana y cómo las circunstancias pueden despertar a la bestia que llevamos dentro. Jesse Pinkman aparece, en principio, en el otro extremo; él comienza como un traficante barriobajero, está al otro lado de la línea que separa el bien y el mal. Y, poco a poco, vamos viendo cómo es, en esencia, una persona fuera de lugar, un bobo, un aparente buenazo que es manipulado y que sus errores le abocan a cometer fríos crímenes. Jesse no representa, para nada, el bien, sino la inocencia. La inocencia estúpida.

Vince Gilligan dijo sobre Breaking Bad que “el viaje de Walter White es la historia de Mr Chips volviéndose Scarface”. Y también que quería verla como un experimento sociológico de hasta qué punto el público puede sentir apego por un personaje que se está volviendo un monstruo. Pero Breaking Bad no es solamente Walter White y Heisenberg; también es Jesse Pinkman y Skyler White, la odiada, por casi todo el público, mujer de Walter. Jesse y Skyler también evolucionan y tratan de adaptarse, de distinta manera, a las nuevas circunstancias. No se puede entender a Walter sin Skyler ni Jesse.

Las series que han salido de la escuela de Breaking Bad han cocinado personajes difíciles, complejos, no necesariamente debido a sus ambigüedades morales, sino a sus circunstancias, sus historias. Personajes acompañados de excelentes historias en sintonía, narraciones duras, impactantes, a contra corriente, como las estadounidenses True DetectiveFargo, Homeland o las británicas Black Mirror, The Shadow Line, Utopia.

Hay muchas series grandes que pueblan la esfera seriéfila. Pero lo que hace que Breaking Bad sea memorable es que, a diferencia de muchas, es magistral de principio a fin, no hay episodios de relleno y toda la producción tiene la consistencia necesaria para la narración. La serie no se alargó de manera artificiosa (como Dexter), no se cerró con un final artificioso y chapucero (como Perdidos) y no tuvo una temporada final para olvidar (como Luther). El equipo de guionistas de Breaking Bad dosificó la trama de la manera que la historia lo requería, sin artificios, para culminar en una serie que ya es historia de la televisión.

Aquí os dejo un video con la evolución de Walter White, con subtítulos en español. Lamento que el autor de los subtítulos no usara la ortografía como es debido…

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