Piper Kerman. Realidad carcelaria y ficción televisiva

Encuentro con la escritora detrás de Orange is the New Black

La escritora Piper Kerman, autora del libro en el cual se basa la exitosa serie Orange is the new black (en España por Canal+ Series), estuvo en Madrid promocionando su libro (editorial Ariel). Compartió sus experiencias vividas en la cárcel donde estuvo reclusa un año, el proceso de creación del libro, la serie y (más importante) la realidad del sistema criminal jurídico de los EE. UU. vista desde dentro. Porque no todo es de color de rosa tras las barras y las estrellas.

Piper Kerman, autora de Orange is the New Black - Foto: Enrique Cidoncha

Piper Kerman, autora de Orange is the New Black – Foto: Enrique Cidoncha

Kerman, además de estar inmersa en el proceso de producción de la serie de Netflix, trabaja actualmente como consultora de comunicación para Spitfire Strategies, empresa dedicada a asesorar a ONG y fundaciones filantrópicas dedicadas a apoyar a mujeres reclusas.

La realidad carcelaria de los EE. UU. frente a la ficción en una serie

La serie, para ser sinceros, no es de mi predilección. Pero la experiencia de Piper Kerman, y el proceso de describirlo en un libro, es lo que más me interesaba. Sobre todo ver la perspectiva de una mujer que ha estado un año en la cárcel

El mundo necesita a personas que nos abran los ojos. Investigadores, periodistas, científicos. La objetividad de los datos penitenciarios de los Estados Unidos de América clama los siete infiernos:

  • Estados Unidos tiene casi el 5 % de la población mundial y abarca el 25 % de toda la población reclusa en el mundo (fuente: The New York Times).
  • En los últimos 30 años el número de mujeres reclusas se ha incrementado en un 800 % (fuente: Women’s Prison Association).
  • Casi 2/3 de las reclusas son madres, y también 2/3 de las mujeres encarceladas lo son por delitos no violentos, en su mayoría por el consumo y/o tráfico de drogas (fuente: Women’s Prison Association)
  • Uno de cada veinte presos, hombres en su mayoría, ha informado de haber sufrido abuso sexual o violación en 2007 (fuente: Human Rights Watch)

La velada fue conducida por Isabel Vázquez, del programa Tentaciones Canal+. Aunque el evento casi completó el aforo, fuimos muy pocos los que planteamos preguntas a Piper, entre ellos un servidor :-) Isabel planteó la mayoría de las preguntas a una Piper despierta, que nunca mostró tedio ni desencanto a pesar de tenerla en la sala hora y media.

Condenada a pasar 15 meses en prisión por transportar dinero de narcotráfico, pena que empezó a cumplir tras esperar su encarcelamiento seis años. Piper pasó un año tras las rejas en el centro federal correccional de Danbury, en Connecticut. “Salí antes por buen comportamiento; me porté mejor que Chapman” (el personaje protagonista en la serie OITNB)”. Y resalta que “salí el mismo día que Martha Stewart, aunque ella salió en helicóptero”.

Y la experiencia con las reclusas en su primer día fue mucho mejor de lo que pensaba porque “el primer día en prisión es aterrador”, pero, como bien muestra la serie, el primer contacto con sus compañeras fue excelente: “No conocía a nadie, pero cientos de mujeres se acercaron a mí, estando yo con miedo, y empezaron a ofrecerme cosas como: ‘¿Necesitas pasta de dientes?’ (…) Tenía el sentimiento de que, si me iba a dormir, al día siguiente todo iría un poquito mejor”.

La nueva realidad de una “chica bien”, que acaba vistiendo el naranja, la empujó de lleno hacia el proceso creativo: “El mundo de las prisiones está muy, muy escondido, nadie sabe lo que ocurre realmente ahí dentro, la gente tiene curiosidad. Y por ello decidí escribir el libro.”

La vena literaria no fue debida a ninguna catarsis porque “no buscaba una catarsis cuando empecé a escribir el libro, pero el proceso de escribirlo sí que fue catártico”. Y no todo es realidad en la serie. El contraste entre realidad y ficción lo deja claro cuando explica que “algunas partes de la serie están sacadas directamente del libro, y otras de la imaginación de Jenji Kohan“. Y matiza “los personajes de la serie, en la vida real, son muy diferentes (…) aunque manteniendo paralelismos”.

Piper Kerman atrajo a blogueros y admiradores de la serie OITNBG  - Foto: Enrique Cidoncha

Piper Kerman atrajo a blogueros y admiradores de la serie OITNBG – Foto: Enrique Cidoncha

“Es mucho más enriquecedor perdonar que castigar o seguir culpando” – Piper Kerman

La creatividad culinaria de las presas es importante, porque la comida en prisión es espantosa con un “sistema penitenciario que trata de deshumanizarte (…) y esas recetas que cocinas con amor, que alguien te prepara, son importantes porque te hacen humano en un sitio que trata de no hacerte humano”.

Mi pregunta a Piper Kerman, referente al sistema penitenciario en los EE. UU., fue larga, como su respuesta.

Héctor – “Mi pregunta es referente al sistema de justicia criminal de los EE. UU. Con un 25 % de la población reclusa en el mundo… es alucinante. Y en los últimos 30 años el número de reclusas en los EE. UU. ha crecido en un 800 %. Porque, en los Estados Unidos, la gente va a prisión principalmente por crímenes menores, con muchos enfermos mentales entre los encarcelados. Me gustaría que nos hablaras un poco sobre todo esto”

Piper Kerman – “Sí. La población femenina en las cárceles de los EE. UU. en los últimos 30 años ha tenido un crecimiento explosivo debido a la política de la guerra contra las drogas de los años 80, donde la mujer tiene, en ese crecimiento, un papel emblemático porque antes no había casi mujeres en prisión, salvo aquellas que hubieran cometido delitos graves, como asesinatos. A partir de los 80, la población femenina en las cárceles se ha incrementado en un 800 %. De ahí viene el título del libro ‘Orange is the new black’, no sólo por la broma de ‘el violeta es el nuevo negro, el verde es el nuevo negro’ etc. No. Lo que quiere decir es que la persona que viste ese llamativo traje naranja es más probable que sea una mujer en los Estados Unidos. Mi esperanza es que esa tendencia se invierta, el péndulo ha llegado demasiado lejos y espero que vuelva a oscilar hacia el lado contrario. Porque es muy oneroso, hablando tanto del coste social o económico, y es una carga que soporta la sociedad de forma muy desigual, las poblaciones afroamericanas y latinas lo sufren mucho más con las leyes que han apuntado hacia las personas desproporcionadamente, lo cual es muy, muy injusto. A los americanos les gusta pensar que todo el mundo es igual ante un tribunal de justicia, pero eso es algo que no vemos en EE. UU.”

Encuentro con Piper Kerman - Aquí estoy preguntando a Piper - Foto: Enrique Cidoncha.

Encuentro con Piper Kerman – Aquí estoy preguntando a Piper – Foto: Enrique Cidoncha.

A partir de los 80, la población femenina en las cárceles se ha incrementado en un 800%

Nunca sintió que sus compañeras en Danbury le dispensaran un trato distinto al del resto de reclusas. Convivió con mujeres que estaban pasando condenas mucho mayores que ella, y diversas, aunque en la mayoría de los casos las condenas eran por drogas. Y, de nuevo, era patente las diferencias en la severidad de las condenas dependiendo del trasfondo racial de las reclusas.

Su ex amante Nora (Álex en la ficción televisiva), traficante de drogas, fue la responsable del ingreso en prisión de Piper, porque la delató cuando fue apresada. Nora llegó incluso a delatar a su propia hermana, que pasó siete años en prisión. Las dos mujeres se enfrentaron en la misma prisión, tras 10 años sin verse y confiesa “cuando la volví a ver quería estrellarle la cabeza contra el suelo”. El encuentro fue muy útil porque “finalmente acepté que nadie me había forzado a hacer lo que hice, acepté mi responsabilidad en lo que hice porque ella no me había obligado a nada”. El rencor y el odio afloran donde menos te los esperas, pero Piper Kerman aprendió una importante lección en la vida: “Estoy muy agradecida de mi encuentro con Nora allí (…) es mucho más enriquecedor perdonar que castigar o seguir culpando“.

Kerman comparte su sorpresa porque “choca ver que algunas mujeres descubren su propia sexualidad en la cárcel más fácilmente que en el mundo exterior”. Y también recuerda que “aprendió que no debía tener miedo de las otras mujeres, pero siempre tuve miedo de los guardias”.

Piper Kerman firmando sus libros  - Foto: Enrique Cidoncha

Piper Kerman firmando sus libros – Foto: Enrique Cidoncha

Kerman finalizó dedicando su libro a los presentes con un ejemplar, cerrando un interesante evento donde se habló de series, literatura y enriquecimiento personal ante la adversidad.

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