Sep 07 2012

Así fue Gliding Over All, el ecuador de Breaking Bad.

Llegó el ecuador de la magistral Breaking Bad. De nuevo Vince Gilligan nos sorprende en un episodio donde, tranquilamente, a ritmo de jazz y rock psicodélico, nos da dos sacudidas inesperadas. Gliding Over All nos deja con un cliffhanger que hará la espera para el verano de 2013 larga, muy larga. Y se acerca el invierno…

Skyler y Walter junto a la montaña.

Skyler y Walter junto a la montaña.

¡Alerta espoilers!

Mucho se ha hablado y discutido entre los fans por las redes sociales respecto al octavo episodio del pasado domingo, y también tenemos al propio Gilligan respondiendo en una entrevista en dos partes (parte I y parte II) a los seguidores de la serie. Lo malo de crear una serie tan brillante es que el público se vuelve exigente: si algún capítulo decae un poco, se nota. Y no digo esto porque no me haya gustado el episodio; lo que pasa es que esperaba de Gilligan algo mucho más sofisticado. Hemos esperado cuatro temporadas y media para presenciar el momento en que Hank descubre la verdadera identidad de Heisenberg… ¡en un retrete!

Walter se ha convertido en un personaje que ya no le cae bien a nadie. La frialdad con la que espera que pasen los dos minutos dentro de los cuales deben asesinar a los nueve + un cabos sueltos (los nueve colaboradores de Gustavo Fring más el abogado de Mike, el simpático “pasteles en palito con forma de carita” Daniel Wachsberger). Y la directora Michelle MacLaren nos lo muestra a ritmo de jazz: “Pick Yourself Up” por Nat “King” Cole y George Shearing.

Hemos visto cómo Walter también tenía intención de eliminar a Lydia, salvada gracias a la República Checa, envenenándola con la mareada ricina, que vuelve a quedarse escondida en la pared. Parece claro que la cápsula mortal jugará un papel determinante en lo que nos queda de serie, pero la pregunta queda en el aire: ¿quién será su víctima? ¿el propio Walter, quizás, para acabar con Heisenberg y con la agonía de morir de cáncer de pulmón?

Dije “cáncer”…

Me parece más que claro que la terrible enfermedad ha vuelto. Si recordamos el final del capítulo T02E09 titulado 4 Days Out, cuando el Dr. Delcavoli le comunica a Walt que el cáncer ha remitido en un 80% y éste después, en el baño, abolla con un puñetazo el dispensador de toallas de papel. Ahora le vemos de nuevo en el centro médico, pasando por otra resonancia magnética y luego, en los mismos lavabos, se lava y seca tranquilamente las manos para quedarse contemplativo ante el dañado dispensador de toallas, mirándose su propio reflejo. Un gesto que vale más que mil palabras, que se confirmará con lo que hará Walter después en el episodio. Con el cáncer remite Heisenberg y vuelve Walter. No olvidemos tampoco que en el flash-forward Live Free or Die vimos al químico toser y tomar medicamentos.

Jesse también teme, y desconfía, de Walter. La escena de la visita a la desastrada casa del joven Pinkman, donde se hace evidente que ha vuelto a la droga, nos lo muestra; su nerviosismo al abrir la puerta, el miedo al coger las negras bolsas que Walter deja fuera, el alivio al comprobar que en las bolsas lo que hay es dinero (los cinco millones que le debía) y, sobre todo, el revólver que tenía preparado ante una posible eventualidad… a Jesse, a diferencia de Walter, le cuesta olvidar sus crímenes cada vez más, mientras que Heisenberg cada vez se ha ido acomodando con ellos. El gesto de la entrega del dinero aparece como si Walter quisiera reconciliarse con Jesse, sin pedir nada a cambio.

Jesse, su revólver y sus circunstancias.

Jesse, su revólver y sus circunstancias.

Ahora pasamos por una elipsis de nada menos que ¡tres meses! Eso es mucho tiempo en esta serie. Recordemos que las cuatro primeras temporadas de Breaking Bad pasan en un año de las vidas de la familia White (entre el 50 y 51 cumpleaños de Walter). Los tres meses pasan con la habitual escena de “cocina del cristal azul” a ritmo de la psicodélica “Crystal Blue Persuasion” por Tommy James y the Shondells:

Y entonces llega la escena de la piscina. Breaking Bad es una serie llena de simbolismo. Es profunda, con un guión engrasado como la maquinaria de un reloj suizo, poblado de multitud de pequeños pero importantes detalles. Cuando el personaje que interpreta Anna Gunn se encuentra a su marido sentado, contemplando la piscina en silencio, nos recuerda al episodio piloto cuando Walter, tras descubrir que tiene un cáncer inoperable de pulmón, arroja cerillas encendidas al agua, sentado en el mismo sitio. Luego llega la montaña de dinero donde parece que el químico entra en razón. Y entonces, la sorprendente confesión de Walter en la cocina:

I’m out. – Lo dejo.

¿Nos lo creemos? No hay posibilidad de saberlo en el capítulo. Quizás sea cierto, quizás sea teatro… También sorprende la aparente vuelta a la normalidad, aunque sea en apariencia, de cara a la galería, entre los White. Esto se plasma en la comida familiar en el jardín. Parece que todo marcha sobre ruedas, Heisenberg ha borrado del mapa toda posible vinculación de su pasada vida con Fring. Y entonces, de la forma más inesperada, más tonta…

Hank en una lectura inoportuna.

Hank en una lectura inoportuna.

Aparece de nuevo el libro Leaves of Grass de Walt Whitman. La obra aparece por primera vez el el sexto episodio de la tercera temporada titulada Sunset. En ningún momento vemos a Gale Boetticher entregarle el libro a Walter; directamente nos muestran al señor White leyéndolo en su casa después de que Gale le recitara un poema de dicho libro en el laboratorio de la lavandería. El título Gliding Over All viene de dos poemas de Whitman que aparecen en el libro: el que recita Gale en Sunset y otro (que no recitan en ningún episodio) que tiene mucho que ver con la serie,

“Gliding o’er all, through all,
Through Nature, Time, and Space,
As a ship on the waters advancing,
The voyage of the soul–not life alone,
Death, many deaths I’ll sing.”

Gilligan hace referencias al poeta Walt Whitman durante toda la serie. Hay un excelente artículo de Michael Shields (en inglés) Walter White vs. Walt Whitman donde, aparte de destacar las referencias al poeta en la serie, nos muestra un retrato del propio Whitman asombrosamente parecido a Heisenberg y su sombrero negro.

Y llegamos al momento donde Hank descubre con horror que su cuñado, “el bueno” de Walter, es Heisenberg.

Walter White es Heisenberg.

Walter White es Heisenberg.

Pero ¿de verdad? ¿es posible que el meticuloso de Heisenberg, que ha salido bien parado tantas veces ante señores de la droga, la DEA y psicópatas, deje pasar por alto una prueba tan clara e incriminante en un libro dedicado sobre el retrete de su casa? ¿simpleza del guión?Quizás sí… o quizás lo haya dejado a propósito el propio Walter para acabar con Heisenberg.

Lo que realmente ha empujado a Walter White a hacer lo que ha hecho, para llegar a donde ha llegado, no es la familia: es su ego, es su orgullo. No es descabellado pensar que el peor castigo para Walter es que Heisenberg nunca sea descubierto, sus méritos jamás conocidos, su labor y creación no reconocidos. El anonimato es lo peor para una mente tan desorbitadamente arrogante como la suya. Si el cáncer ha vuelto a escena, quizás de manera irremediable, acabar en la cárcel el poco tiempo que le quede de vida, no sería nada con tal de recibir lo que Walter White tan escasamente ha recibido: reconocimiento.

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  • jbm1301x

    Héctor:

    Después de ver el último episodio de la primera parte de la última temporada la red ha ido llena de comentarios. Todos los que hemos comentado en algún que otro sitio, como bloggers o como guests, me parece que hemos cubierto todos los flancos posibles de cómo puede continuar la serie. De hecho, lo hacíamos durante la emisión de los episodios.

    Me centraré en el futuro de la serie.Creo que tal como queda los interrogantes son estos:
    – Vuelve el cáncer o no
    – Lo deja, si puede dejarlo (se han enumerado todas las dificultades como Declan, Todd, Lydia) o continua (cómo blanquea el dinero y lo almacena sin que Skyler lo sepa). Es difícil decantarse por una decisión.
    – Quiere que lo pillen, no quiere que lo pillen, o lo alterna según su estado de ánimo (esto último es importante en cuanto a las críticas de verosimilitud, las personalidades no son constantes, dependen de la situación)
    – Por ahora Hank tiene un indicio, no una prueba. También tuvo indicios sobre Gus y no llegó con ellos a convencer a nadie. ¿Lo podrá pillar, lo querrá pillar o (incluso) puede ocultar las pruebas dado que Walter le ayudó?
    – Un factor determinante será cómo va a ser la relación con Jesse.
    – Hay que incorporar el flashforward (que no tiene porqué ser real, podría ser un sueño, pero eso sería injusto para el espectador medio de la serie).

    Si contamos las historias posibles relacionando estos elementos no salen como mínimo 128.

    En estos 12 meses que nos quedan para la conclusión la red irá llena de posibles resoluciones, lo que puede crear un nuevo Lost (¡ah! y después tendremos las interpretaciones globales). Y la solución está en la mente de Gilligan. Y pueden pasar dos cosas:
    – lo escrito, escrito está (y puede filtrarse)
    – ir cambiando el guión según lo que veo en la web, que lo veo difícil.

    Tal como ha ido esta primera parte de la temporada, acusada de falta se verosimilitud por algunos, creo que a la segunda parte le va a pasar lo que el final de Lost: a muchos no les va a gustar. Y a lo mejor no es por el final, es por cómo se llega a él.

    En fin. Lo que puedo decir de la serie es que no creso haber perdido el tiempo viéndola. Que en estos tiempos ya es mucho decir.

    Saludos

    • Efectivamente… muchas posibilidades. Pero yo estoy convencido de que el cáncer ha vuelto.

      En una entrevista para la revista Salon el propio Gilligan dice “Nunca he buscado en Google Breaking Bad”. Yo creo que el genial creador tiene el guión escrito y bien amarrado.

      • jbm1301x

        Héctor:
        Creo que la clave de todo está en el flashforward, pero ha sido rodado con mala idea para despistar.
        Walter tose. Podemos pensar que el cáncer ha vuelto. Pero si es así no recibe quimioterapia porque el pelo le ha vuelto a crecer. O eso, o no tiene cáncer, o lo tiene y lleva una peluca.
        Esto nos lleva a otro punto. ¿Porqué recupera el aspecto de Walter White y no el de Heisenberg?¿El hecho de que compre armas es porque está huyendo o se quiere redimir? ¿Quién le proporciona el contacto de venta de armas y la documentación, Saul Goodman o puede que Hank en el supuesto que hace un arreglo para que huya?¿Y a donde va con las armas, huye de la DEA o de Declan, o de Todd y su gente, o incluso de las mafias europeas o va a rescatar a alguien, o quiere hacer una masacre por orgullo o bien por redención? Ya vemos que todas las preguntas se muerden la cola.
        Quedan 450 minutos a ritmo de AMC (que suele ser más pausado) pero incluso a ese ritmo estos ocho episodios que hemos visto tienen una densidad increíble.
        Como te he dicho antes, sólo aspiro a disfrutarlos. He desistido de encajar las piezas, sólo lo podremos hacer en el último episodio.

        Saludos

        • Recuerda que Walter ya conoce al vendedor del M-60 del flash-forward: Lawson apareció en el episodio T04E02 titulado “Thirty-Eight Snub”(donde le compra un revólver del 38).
          El pelo se lo ha dejado, o es una peluca: Walter está fuera de la ley (a la camarera le enseña un ID falso, de New Hampshire).
          Muchas vías abiertas… que sólo Gilligan podrá contarnos. :-)

  • Gallmart

    Muy buena descripción. Estoy convencido que a los amantes de esta serie les va a encantar. ¡Madre mía, tres meses!!! Si pudiera me crionizaba durante ese tiempo. :)

    • :-D ¡Nada de crionizarse!
      En menos de cuatro semanas vuelve Homeland. Y luego The Big Bang Theory, Juego de Tronos, Dexter, Community…. Y las novedades: este otoño tenemos estrenos interesantes.