No la toques otra vez, Peter Jackson

Como buen admirador de Tolkien, de su obra y su universo, como seguidor de Peter Jackson desde Braindead: tu madre se ha comido a mi perro y habiendo disfrutado de la taquillera trilogía de El Señor de los Anillos, me dispuse hacia la taquilla para comprar las entradas de El Hobbit: un viaje inesperado no sin cierta, leve y queda, inquietud. Normal: la obra del gran J. R. R. Tolkien, que leí con 14 años en un fin de semana de verano, no puede acaparar los mismos metros de celuloide que la trilogía sobre los viajes de Frodo. ¿Tres películas de tres horas cada una? ¿Para el Hobbit? A pesar de ello, como buen friki que sigo siendo, me dispuse hacia la sala de cine… para ahogarme en una orgía de horror cósmico que ni el mismísimo H. P. Lovecraft se hubiera atrevido a sacar de su peor pesadilla.

El Hobbit: un viaje inesperado. Por qué la tuvo que tocar Peter Jackson...

El Hobbit: un viaje inesperado. Por qué la tuvo que tocar Peter Jackson…

A pesar de la crítica descarnada que voy a hacer al director neozelandés, mi intención no es desanimar a nadie para ver la película en el cine. Eso sí: id en buena compañía y con una montaña de chucherías, palomitas o lembas junto a 23 litros de vuestra bebida favorita (a ser posible de alta graduación) para disfrutar durante 2 horas y 50 minutos… de los hermosos paisajes de Nueva Zelanda.

No voy a meterme en exquisiteces literarias sobre la adaptación de la obra porque también podría estar hablando rato al respecto. La película aburre. Y por momentos es ridícula. Empecemos por los enanos cantarines y malabaristas que le limpian la loza a Bilbo Bolsón. ¿De dónde se saca Peter Jackson semejante tontería!? ¿Era necesario? En ningún sitio de la ingente mitología de Tolkien se alaban las habilidades circenses de los enanos (más bien todo lo contrario). Luego tenemos exquisiteces como el trineo tirado por conejos de Rhosgobel, utilizado por el Istar Radagast :-O Efectivamente, Tolkien comenta el medio de transporte de Radagast en uno de sus Cuentos Inconclusos. Pero ni en la peor película de Harry Potter se atreven con algo parecido ¡Y mira que es mala la heptalogía del mago de Hogwarts! (aunque no es peor que la peor de todas las sagas cinematográficas: la saga Crepúsculo). Todo el  buen sabor de boca que nos dejó la trilogía de El Señor de los Anillos acaba convertido en cenizas en la boca con esta indecente adaptación de El Hobbit.

Peter Jackson planificando cómo destrozar la siguiente escena ante un enmudecido Martin Freeman

Peter Jackson planificando cómo destrozar la siguiente escena ante un enmudecido Martin Freeman

La escena de los gigantes de las rocas peleando entre ellos… sí, muy poético. Pero incluso en una película épica, de ambiente medieval-fantástico, la escena de los enanos cayendo y trepando por los peñascos no se sostiene ni con un conjuro de nivel 45 :-D Aunque para escena dramática no olvidemos la afortunada caída del puente con el rey de los trasgos a las profundidades de las cavernas de las Montañas Nubladas. Señor Peter Jackson, ¿acaso piensa que algún espectador, tras ver dichas escenas imposibles, creerá que al grupo de enanos que viajan con Frodo les pueda pasar algún percance, ya visto cómo sobreviven a semejante caída sin siquiera torcerse ni un tobillo? ¡Y no hablemos de lo bien parados que salen tras la lucha de los gigantes! No estamos en una película para analizar la veracidad de las Leyes de la Dinámica de Newton o los Principios de la Termodinámica, pero, ¿no sería más adecuado un mínimo de realismo para dar credibilidad a los héroes?

El dinero suele cubrir de mierda todo lo que toca. Y ahora que Jackson nada en billetes desde su primera película de la trilogía de Frodo, parece como si al neozelandés poco le importaran las criticas a la nueva saga. Tampoco perdono a Guillermo del Toro, quien en principio iba a ser el director de “El Hobbit”, su partición en el guión. El mexicano es un realizador de mi agrado con cuyas películas disfruto, pero con este guión se ha lucido. Es cómplice del crimen. Imperdonable.

No todo es nefasto en la película El Hobbit: un viaje inesperado. El británico Martin Freeman, bien conocido por su fantástica caracterización del Dr. John Watson en la serie de la BBC Sherlock, es un actor de calidad y cumple con su papel de Bilbo Bolsón, al igual que el soberbio Ian McKellen con su interpretación de Gandalf el Gris. La aparición de Gollum es espectacular: merece cada dólar gastado en efectos digitales. Una pena que el duelo de acertijos entre Gollum y Bilbo fuera tan corto (es mi parte favorita del libro). Y los hermosos paisajes neozelandeses donde se han rodado las películas… impresionantes.

Si teníais intención de ver la película, hacedlo, id al cine y pagad la entrada. Siempre abogo por ver lo que nos pide el cuerpo, a pesar de las  reseñas de amigos y críticos. Eso sí: yo me lo pensaría dos veces antes de ver el año que viene El Hobbit: La desolación de Smaug, la continuación de la saga.

Enlace permanente a este artículo: http://www.caraballo.es/2012/12/no-la-toques-otra-vez-peter-jackson/

7 comentarios

Ir al formulario de comentarios

    • jordi en 23 diciembre, 2012 a las 19:18

    Héctor:
    No la he visto, pero mi filosofía es esta: Una película ha de durar entre hora y media o dos horas, y si eres bueno ahí te ha de caber todo. Si necesitas más tiempo, haces una serie. Cuando no había televisión se hacían películas de episodios con cliffhangers, pero ahora eso es terreno de la pequeña pantalla.

    Creo que esta es la razón por la que la televisión le está dando sopas con honda al cine: los argumentos cada vez son más complejos, y se necesitan más de dos horas para reflejarlos en pantalla. Mis abuelos llamaban a cierta película “Lo que el viento se llevó y lo que el culo aguantó”, por lo cual no creo que mi opinión esté descubriendo la sopa de ajo.
    En definitiva, por lo que cuentas, creo que hubiera sido mejor hacer una serie de “El hobbit” antes que una película. Tampoco me he leído el libro, pero en cambio me leí la saga de “Canción de fuego y hielo” y creo que tal vez se hubieran necesitado más episodios de HBO por libro, habida cuenta del ingente número de personajes que aparecen y el necesario tiempo para conocerlos.
    Saludos y feliz Navidad

    1. Secundo completamente tu punto de vista. Las series televisivas son una extensión del lenguaje cinematográfico. La pequeña pantalla se ha vuelto gigante; la dosificación de la narración por capítulos permiten desarrollar la historia y ver a los personajes evolucionar, permiten jugar con la trama, dar giros y dejarnos intrigados con cliffhangers al final de cada episodio. Es más, al tener una separación temporal entre cada capítulo dan pie a lo que más nos gusta a los seriéfilos: debatir, especular, hace cábalas…
      También soy lector de George R.R. Martin, y desde luego los dos primeros libros daban para mucho más de 20 episodios. Menos mal que el fantástico tercer libro lo disfrutaremos en dos temporadas. :-)
      ¡Felices fiestas!

      • Carmen en 25 diciembre, 2012 a las 11:59

      Hola Jordi, yo sí he leído “El Hobbit” y he visto la película. Ésta ya es demasiado larga y Peter Jackson se va a sacar dos más de la manga. Como diría Vizzini, “inconcebible”.
      La película es bastante infantil y con escenas y situaciones exageradas, aunque el libro, salvando las distancias claro, me transmitió algo parecido. Es decir, yo, a diferencia de Héctor, no me llevé una gran decepción.

      Cambiando de tema, obviamente, la forma de contar historias en las series y en las películas es totalmente diferente, pero creo que la calidad de éstas no depende del metraje. “Ben-Hur”, 224´, “El Padrino”, 178´, “Érase una vez en América”, 269´, “El puente sobre el río Kwai”, 161´,… para mí son obras maestras. Quizá hicieran estas películas entonces porque las series no estaban tan de moda :).

      Hasta la próxima y Feliz Navidad

        • Amanda_dc_75 en 28 diciembre, 2012 a las 18:24

        Completamente de acuerdo, Carmen. Yo también opino que la calidad de una película no depende de su duración, sino de su guion, dirección y tratamiento. Por cierto, has nombrado dos de mis películas favoritas (El Padrino y Érase una vez en América).

          • jordi en 29 diciembre, 2012 a las 17:59

          Leed bien lo que digo sobre la duración de las series. No me parece mal que una película dure más de 2 horas, pero debería ser la excepción.

          Si os dais cuenta la filosofía actual del cine es como no voy a hacer una película de 553 minutos como “Shoah” la divido en entregas. Ya desde producción se piensa así con el objeto de multiplicar por tres los ingresos que produciría una sola película: se piensan tres películas en vez de una. El primero que hizo esto en la actualidad (el cine clásico de episodios era otra cosa, y de producción serie B) fur George Lucas. Piensa en una nonalogía, empieza desde la cuarta parte. La jugada le salió bien.
          Por cierto, ya que hablas de “El Padrino”, devino una trilogía. Puzo y Coppola vieron que había cosas que tenían que explicar. Si lo hubieran tenido que explicar todo desde el principio ¿cómo concebirían la película, una de 8 horas, la suma de las tres partes? Habrían hecho una de cuatro, que es el máximo permitido por Hollywood para una superproducción.

  1. no pensaba ir a verla, me he reído un rato con tu crítica y sigo sin pensar ir a verla xD

  2. ¡Te perderás los conejos de Rhosgobel! :-D

Los comentarios han sido desactivados.